Sunday, April 17, 2005

Revisión de Discos

Sting - Nothing Like the Sun (1987)

Tras la disolución de The Police, Sting deliberadamente quiso tomar un camino que lo alejara rápidamente de su glorioso pasado junto a The Police. Desde su primer disco como solista, The Dream of the Blue Turtles de 1985, Sting supo liberarse del molde al que por años se había ajustado y del que necesitaba una urgente liberación. Para ello mostró una clara influencia del jazz, armó una banda de lujo tras otra y aunque siguió definiéndose como un artista “pop”, logró producir discos con una inusual trascendencia.

Para su segundo disco solista de estudio, Nothing Like the Sun de 1987, Sting viajo a Monserrat para grabar en los estudios de George Martin, Air Studios. Su banda siguió contando con los mismos músicos de excelencia con los que venía trabajando, salvo algunas excepciones. De esta forma, el disco fue grabado por los maestros Branford Marsalis en saxo, Kenny Kirkland en teclados, el mismo Sting reemplazando a Darryl Jones en bajo, Mino Cinelu en percusión y Manu Katché reemplazando a Omar Hakim en batería. En guitarra, participaron una serie de músicos entre los que se encuentran desde Eric Clapton hasta el mismísimo Andy Summers. Sobre el trabajar con tan extraordinarios músicos, Sting comentaría que “también es mi trabajo inspirar y desafiar a mis músicos, porque ellos no estarían felices si tocáramos armonías muy simples, escalas muy simples. Por eso debo interesarlos y energizarlos”.

Entre las múltiples situaciones que rodearon la producción del disco, vale la pena destacar el fuerte momento emocional por el que atravesaba Sting. Aquejada de cáncer, su madre murió durante las grabaciones y dejó en el disco un reflejo constante de este momento de pesar. Tiempo después, Sting se daría cuenta que todo el disco hablaba de su madre y de relaciones familiares, algo de lo que no se había percatado originalmente. Otro aspecto curioso es que el único tema rápido del disco “We’ll be together” fue añadido solamente debido a la insistencia del sello discográfico que no veía ningún tema que pudiera ser un single poderoso para entrar en los rankings. Incluso, los ejecutivos del sello pidieron explícitamente una canción donde la palabra "juntos" (together) tuviera especial presencia. Después de todo, puede que hayan tenido razón, porque el resto del disco es más bien mesurado y calmo. El mismo Sting cuenta que “cuando la compañía escuchó el disco por primera vez dijeron que no sería lo suficientemente “simple” para el público. Yo dije que no había que subestimar al público. No tenemos porqué alimentarlos en la boca todo el tiempo”.

Otro aspecto interesante son las temáticas que Sting aborda a lo largo del disco, particularmente sus alusiones a los regímenes autoritarios del mundo. Curiosamente, Chile y “Mr. Pinochet” (como le llama él) tiene un importante papel en la letra del tema “They Dance Alone”.

Musicalmente, Swing explora diversos estilos musicales con sorprendente elegancia: ritmos latinos en 7/4 para “Straight to my Heart” e influencias clásicas para “The Secret Marriage”, son ejemplos de un variado menú de elementos estilísticos. También encontramos como invitado a Ruben Blades, haciendo el puente hablado de la ya mencionada “They Dance Alone”. También cabe destacar el cover de Jimi Hendrix “Little Wing”, el que aunque no trata de recrear el sonido original, captura perfectamente el verdadero espíritu de la canción. Obviamente, en este disco también encontramos los sucesos “Englishman in New York” y “Fragile”, un tema que de tiempo en tiempo retoma vigencia, cuando la violencia del mundo nos recuerda nuestra fragilidad. Originalmente creado para el conflicto nicaragüense pero posteriormente dedicado a los caídos en las Torres Gemelas, “Fragile” parece capturar las emociones de la humanidad de forma mágica.

En resumen, Nothing Like the Sun es de esos pocos álbumes pop que accede al público masivo sin por eso renunciar a las convicciones musicales de sus autores. Es inteligente pero no grave, es diverso pero logra encajar como una unidad. Sin duda, uno de los mejores discos de esta controversial vertiente musical.